Guía rápida dolencias caninas

perro doctor

Te mostramos una guía rápida para descubrir el origen de sus males:

Zona dolorida: Cabeza.
Síntomas asociados: Ojos medio cerrados, empuja la cabeza contra muebles o personas, mirada fija.
Posibles causas: Traumatismos, agresiones, otitis, problemas neurológicos…

Zona dolorida: Ojos.
Síntomas asociados: Se rasca con la pata o se frota contra muebles o alfombras.
Posibles causas: Conjuntivitis, pequeñas impurezas, alergia, picadura de insectos, contacto con productos irritantes…

Zona dolorida: Boca y oído.
Síntomas asociados: Lleva una oreja baja y cabeza inclinada hacia el lado, babea o saliva más de lo normal, no quiere alimento duro, bosteza con frecuencia, sacude la cabeza.
Posibles causas: Otitis, objetos extraños alojados en el paladar, caries, gingivitis…

Zona dolorida: Garganta.
Síntomas asociados: Estira el cuello hacia arriba, vómitos, dificultad para tragar, babea, tiene náuseas,…
Posibles causas: Faringitis, rinitis, objetos alojados en la tráquea, ingestión de sustancias tóxicas,…

Zona dolorida: Abdomen.
Síntomas asociados: Mira continuamente hacia la tripa, muerde y lame la zona; no quiere levantarse de la cama; de pie adquiere postura arqueada; dificultad para hacer sus deposiciones; postura encogida cuando está tumbado.
Posibles causas: Traumatismos en la zona, agresiones, inflamaciones (pancreatitis, hepatitis), infecciones (peritonitis), cálculos renales o vesicales…

Zona dolorida: Extremidades.
Síntomas asociados: Cojera, arrastra una pata por el suelo, quejidos al echarse o levantarse del suelo, una pata levantada sin querer apoyarla.
Posibles causas: Fracturas, dislocaciones, contusiones musculares, displasia de cadera, objetos incrustados en la pata o muslo, nervios lastimados, …

Zona dolorida: Lomo.
Síntomas asociados: Cojera, se encoge al tocarle sobre la columna, temblor al estar de pie, posturas encorvadas, dificultad para adoptar postura para defecar, incontinencia, colapso de los cuartos traseros.
Posibles causas: Traumatismos, agresiones, malformaciones en vértebras cervicales, hernias discales, lesiones en médula espinal, fracturas o tumores vertebrales, artritis, meningitis,…

** Cuando no hay posibilidad de diagnosticar la procedencia del malestar, se dice que sufre un dolor idiopático.

Exploración del cuerpo:
Si el amo tiene la más mínima sospecha de que algo ocurre, lo más prudente será, en primer lugar, efectuar un chequeo físico del animal, explorando su cuerpo en busca de dolores localizados, heridas, cortes, objetos extraños, parásitos… Qué partes del cuerpo deben observarse:

  1. Vigilar detenidamente al animal cuando está en reposo y en movimiento, comprobando si adopta posturas extrañas (como arqueamiento de lomo, cabeza ladeada).
  2. Iniciar la palpación empezando por la boca, observando si el duele al abrirla, hay enrojecimiento de encías, cuerpos extraños clavados, dientes rotos,…
  3. Después, el cuello: tocándolo con prudencia y movimientos muy suaves.
  4. Extremidades: palpar con cautela, moviendo sus articulaciones con precaución en busca de molestias y asegurándose si se trata de una o varias patas afectadas.
  5. Abdomen: si el animal se resiste a la exploración en esta zona, ejercerá una fuerza contraria poniendo el abdomen duro (defensa abdominal), signo inequívoco de que experimenta dolor en esa parte.
  6. Anotar cualquier signo que resulte de ayuda al veterinario.
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La labor del veterinario:
Tanto si el malestar cesa como si persiste, es siguiente paso será trasladar al animal a la clínica veterinaria: aunque el dolor remita, es posible que el perro pase por una fase estable de una enfermedad cuya curación pueda depender de tratarla justo a tiempo. Lo primero que debe hacer el profesional es interrogar al dueño sobre los síntomas y cambios de costumbres (anamnesis) que el perro ha mostrado en las últimas horas o días. Después continuará su investigación.

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